- Daniel Fernando Murguía Jiménez
- 2 feb 2020
- 2 Min. de lectura
Estimados, en ocasiones la vida nos trae sorpresas y lo del pasado 26 de enero es una prueba fehaciente de ello. Pues por diferentes condiciones, siempre nos toca aprender de la manera más sencilla.
En pocas palabras, tal día tuve la suerte de conocer a Rodrigo Zambrano, para los amigos “Lorenzo”; un artista joven que fue amamantado con el pincel y la pintura, un estudiante de preparatoria que cursa apenas el sexto semestre, nacido y criado en Guadalajara Jalisco. El mayor de tres hermanos, un muchacho menudito de 17 años, callado y tímido pero a todas luces hábil para la lectura, audaz para las letras y amante del saber.
Sencillamente, un erudito en pleno crecimiento. Todo un personaje.
Así es, Rodrigo, un pintor generoso que a lo largo de 4 años de experiencia se ha dedicado a trazar y colorear para él y para los demás. Entre sus mejores obras destacan “True love waits” del 2018, con una esencia pictórica, creo “notoriamente” basada en el realismo de carácter expresionista, que dicho por el mismo Rodrigo;
“son manifestaciones estructuradas, no es casualidad, ni mucho menos un golpe de inspiración”

Con todo ello y para no hacer el cuento más largo, después de charlar por un buen rato me pude dar cuenta del impacto que genera su arte y todas sus expresiones.
Lejos de generar controversia, En Esencia... pienso que sus obras tienen una estética realista asombrosa con un expresionismo apasionante. Como sugiere Clara Tamayo de Serrano (2002) uno de los factores más importante sobre la estética que transmiten este tipo de artífices del pincel es la variedad y riqueza de las emociones humanas que se expresan por medio de sus obras, sustancia de las cosas hermosas que nos ayuda a conocer sus ideas, sus creencias y sus vivencias.
De manera que, hoy por hoy, Rodrigo Zambrano está próximo a terminar sus estudios de bachillerato, con la mira bien puesta en la licenciatura de filosofía y letras, a la par, sigue expresando su sentir en pinturas con vagos recuerdos de la ciudad y su vida, además de planificar proyectos plásticos con otros artistas.
Sin duda, para mí y para muchos un ejemplo a seguir. No queda más que hacer valer sus obras.
Referencias:
Serrano, C. T. (2002). La estética, el arte y el lenguaje visual. Colombia : Universidad de La Sabana.




